9.12.13

GASTÓN ARMAGNO

Humor al por mayor

Cualquier entrevistador que quiera presentar a Gastón Armagno puede recurrir a metáforas futboleras –cuándo no– y ahorrarse adjetivos, frases hechas o lugares comunes. Gastón Armagno hace lo que le gusta: humor. Es un jugador todo terreno. Levanta el centro, cabecea y festeja el gol. Al día de hoy, dirige Finoli Finoli, un programa de humor absurdo que se emite por Internet y desde hace poco tiempo por televisión (Canal U). Sí, un todo terreno: es actor, realizador, cómico e ilustrador. Trabajó como creativo publicitario e incursionó en The Casero Experimendo (obra de teatro encabezada por Alfredo Casero).

Gastón, cualquiera que vea un video de Finoli y no los conozca puede preguntarse, ¿están locos, les falla algo o simplemente hacen lo que les gusta?

Hacemos lo que nos gusta. Creamos a partir de lo que nos parece a nosotros que nos va a hacer reír o que nos parece divertido. Es decir, lo que nos gustaría ver. Finoli tiene su base en un humor medio especial que va por TheKids in the Hall, Cha Cha Cha, Monty Python. Es una lectura diferente de ese humor que va por el "cachetazo" o el remate. Vamos por otro lado. A veces nuestros videos te hacen reír o incluso te pueden generar una sensación extraña, pero de alguna manera te divierte. Apuntamos a lo absurdo, nos burlamos de ciertos formatos publicitarios o programas de televisión a través de un lenguaje que capaz es diferente. No sé si estamos locos –risas–, hay público al que le gusta este tipo de humor.

Si hablamos de los orígenes de Finoli tenemos que remontarnos a una anécdota curiosa: a tu abuela no le gustaba que le dijeran que la leche tenía nata. Un día, harta de esa situación, agarró un cuchillo, se lo acercó al cuello y te dijo desafiante: “decíme ahora que tiene nata”.

Sí, es verdad. Mi abuela un día se cansó y medio tragicómicamente, porque para mí fue un momento tragicómico aunque no entendía nada, agarró un cuchillo y me dijo: “decíme ahora”. No entendía nada.

¿Qué le contestaste?

No, nada, por las dudas no dije nada –risas–. Después con el tiempo me acordé y me causó gracia. Es una abuela especial. Esta anécdota tiene que ver con el humor que hacemos, tiene que ver con lo inesperado.

¿Cómo definirías al humor absurdo?

 No sé si define enteramente a Finoli, pero es eso que no esperas, que desencaja y te hace reír. Hay gente que después de ver algún sketch de Finoli le pasa eso, queda desencajado.

¿Hay que desarrollar una sensibilidad aparte para percibir todo eso?

No, yo creo que no. Hacemos algo normal, algo que no es nada raro. Hay gente que recién al tercer o cuarto video entiende de que viene Finoli. Pero también hay gente que nos entiende al toque. Depende mucho del tipo de humor que consumís: si veías a Cha Cha Cha, por ejemplo, puede que nos entiendas con más facilidad.

¿El uruguayo es abierto a esta lectura del humor?

Sí, más que nada las generaciones más jóvenes. Algo que hizo Peter Capusotto fue abrir la cancha y eso está bueno porque la gente acepta lo que hace y eso se traslada a programas como el nuestro.

Capusotto está más comprometido con la crítica social, ¿Finoli también?

Nosotros no vamos por ese lado. Capusotto baja a tierra ideas que parecen incoherentes, está muy bueno lo que hace.

¿Lo absurdo tiene límites?

Hay temas con los que no nos metemos: la dictadura, por ejemplo. Hay temas que no generan gracia y por eso no nos metemos. Lo absurdo no creo que tenga límites, pero el humor absurdo sí porque necesitas una línea para que se entienda lo que querés decir.

¿Hay una receta para hacer humor?

No. Es cuestión de hacer algo que lo haga reír a uno y siempre vas a hacer reír a alguien.

¿Cómo trabajan en Finoli?

Nos juntamos dos veces por semana para guionar, planificar los rodajes, hablar con los productores qué se puede hacer con lo que tenemos, hacer el plan de rodaje y después el rodaje. Funcionamos como cualquier productora.

Sos director, guionista, productor y actor al mismo tiempo… ¿por qué desarrollás todas esas tareas?

En Finoli pasa que somos pocos y la verdad es que los ocupo de atrevido. No queda otra. Sí me apoyo en amigos con experiencia para asesorarme en temas de realización, yo estoy aprendiendo todavía para poder tomar decisiones y que todo salga de la manera que yo las imagino.

¿Desgasta?

Pila. Si bien hay otros guionistas, productores, desgasta porque Finoli se maneja sin plata. No puedo llamar a alguien y decirle: “hacelo vos”. Si lo querés hacer, hacélo.

Se apoyan mucho en las redes sociales…

Tres años atrás esto era difícil de sacar adelante. Lo hacemos porque existe Youtube, Facebook, y un montón de redes sociales que permiten mostrar lo que hacemos. Cualquier persona que tenga ganas de hacer algo, lo tiene que hacer. Las redes sociales, las series en Internet se están comiendo a la televisión. La tele está empezando a quedar en el pasado y está bueno porque uno elige lo que quiere ver.

A lo largo de las seis temporadas, en el elenco aparecen ancianas, asiáticos, enanos, y figuras de renombre como Fabio Alberti, Alfredo Caseros, Jorge Esmoris, Luis Orpi, Omar Gutiérrez, Núbel Cisneros, entre otros. ¿Cómo lograste convencerlos para que participaran de Finoli?

No tengo ni idea -risas-. Yo los llamé y les dije, “mirá tengo esta idea”, les contaba la idea y se prendían. Con Caseros fue especial porque  nos vio por Internet y nos llamó para que trabajáramos con él en Argentina. A Caseros le gustó Finoli porque tiene mucho de lo que él hacía. Entonces se sumó a Finoli. Alberti se sumó este año, viene todos los meses y se queda dos días para filmar con nosotros. A todos los demás los fuimos llamando y se prendieron.

En el caso de las ancianas, de los enanos, ¿vienen a ser el prototipo de lo absurdo o son solo unos personajes más?

Me parecía rico poder compilar todo tipo de cosas, de aportes. Es decir, gente que está jugando, en ningún momento nosotros llamamos a la anciana para que se reían de ella. La señora sabe lo que está haciendo y se divierte como uno más. Todos nos ponemos en ridículo, todos nos divertimos, es un juego.

Empezaron en una radio comunitaria, luego pasaron a Internet y ahora llegaron a la televisión a través de Canal U, ¿era una de las metas llegar a la televisión?

No, es casi un accidente. Por un tema económico lo consideramos, pero si hubiera sido la meta hubiésemos hecho un piloto y nada más. El objetivo siempre fue mostrar lo que hacíamos. Igual salir en televisión es interesante. Lamentablemente hoy en día se sigue creyendo que lo que no está en televisión no existe o no es serio.

¿Cómo fue el primer encuentro con Caseros?

Para mí era rarísimo primero que nos llamara, nos invitara y nos prestara atención. Fue raro. Es un tipo de una personalidad muy fuerte y al principio no sabés cómo tomarlo. Aprendí mucho de él. Se sentó con nosotros, miró los videos y nos dio consejos.

Para ustedes fue importante porque les sirvió como puente para llegar a Argentina.

Sin duda. Hoy trabajamos con gente como Fabio Alberti, Martín Garabal que sale por I-Sat, con gente de Cualca.

¿Es cierto que tienen proyectado filmar su primer largometraje?
Sí, creo que empezamos en verano. Está todo planificado, salvo retocar algunas cosas del guión. La idea base es muy como las películas de terror de los ´80. Van a participar Alberti, Caseros, César Troncoso, mucha gente. El objetivo es llegar al cine.







Entrevista publicada en Revista Free Time (Diciembre 2013).

No hay comentarios:

Publicar un comentario