Humor al por mayor
Cualquier
entrevistador que quiera presentar a Gastón Armagno puede recurrir a metáforas
futboleras –cuándo no– y ahorrarse adjetivos, frases hechas o lugares comunes.
Gastón Armagno hace lo que le gusta: humor. Es un jugador todo terreno. Levanta
el centro, cabecea y festeja el gol. Al día de hoy, dirige Finoli Finoli, un
programa de humor absurdo que se emite por Internet y desde hace poco tiempo
por televisión (Canal U). Sí, un todo terreno: es actor, realizador, cómico e
ilustrador. Trabajó como creativo publicitario e incursionó en The Casero Experimendo (obra de teatro
encabezada por Alfredo Casero).
Gastón, cualquiera que vea un video de Finoli y no los
conozca puede preguntarse, ¿están locos, les falla algo o simplemente hacen lo
que les gusta?
Hacemos lo que nos
gusta. Creamos a partir de lo que nos parece a nosotros que nos va a hacer reír
o que nos parece divertido. Es decir, lo que nos gustaría ver. Finoli tiene su
base en un humor medio especial que va por TheKids in the Hall, Cha Cha Cha,
Monty Python. Es una lectura diferente de ese humor que va por el "cachetazo" o el
remate. Vamos por otro lado. A veces nuestros videos te hacen reír o incluso te
pueden generar una sensación extraña, pero de alguna manera te divierte. Apuntamos
a lo absurdo, nos burlamos de ciertos formatos publicitarios o programas de
televisión a través de un lenguaje que capaz es diferente. No sé si estamos
locos –risas–, hay público al que le gusta este tipo de humor.
Si hablamos de los orígenes de Finoli tenemos que
remontarnos a una anécdota curiosa: a tu abuela no le gustaba que le dijeran
que la leche tenía nata. Un día, harta de esa situación, agarró un cuchillo, se
lo acercó al cuello y te dijo desafiante: “decíme ahora que tiene nata”.
Sí, es verdad. Mi
abuela un día se cansó y medio tragicómicamente, porque para mí fue un momento
tragicómico aunque no entendía nada, agarró un cuchillo y me dijo: “decíme
ahora”. No entendía nada.
¿Qué le contestaste?
No, nada, por las dudas no dije nada –risas–.
Después con el tiempo me acordé y me causó gracia. Es una abuela especial. Esta
anécdota tiene que ver con el humor que hacemos, tiene que ver con lo
inesperado.
¿Cómo definirías al humor absurdo?
No sé si define enteramente a Finoli, pero es
eso que no esperas, que desencaja y te hace reír. Hay gente que después de ver
algún sketch de Finoli le pasa eso, queda desencajado.
¿Hay que desarrollar una sensibilidad aparte para
percibir todo eso?
No, yo creo que no.
Hacemos algo normal, algo que no es nada raro. Hay gente que recién al tercer o
cuarto video entiende de que viene Finoli. Pero también hay gente que nos
entiende al toque. Depende mucho del tipo de humor que consumís: si veías a Cha Cha Cha, por ejemplo, puede que nos
entiendas con más facilidad.
¿El uruguayo es abierto a esta lectura del humor?
Sí, más que nada las
generaciones más jóvenes. Algo que hizo Peter Capusotto fue abrir la cancha y
eso está bueno porque la gente acepta lo que hace y eso se traslada a programas
como el nuestro.
Capusotto está más comprometido con la crítica social,
¿Finoli también?
Nosotros no vamos
por ese lado. Capusotto baja a tierra ideas que parecen incoherentes, está muy
bueno lo que hace.
¿Lo absurdo tiene límites?
Hay temas con los
que no nos metemos: la dictadura, por ejemplo. Hay temas que no generan gracia
y por eso no nos metemos. Lo absurdo no creo que tenga límites, pero el humor
absurdo sí porque necesitas una línea para que se entienda lo que querés decir.
¿Hay una receta para hacer humor?
No. Es cuestión de
hacer algo que lo haga reír a uno y siempre vas a hacer reír a alguien.
¿Cómo trabajan en Finoli?
Nos juntamos dos
veces por semana para guionar, planificar los rodajes, hablar con los
productores qué se puede hacer con lo que tenemos, hacer el plan de rodaje y
después el rodaje. Funcionamos como cualquier productora.
Sos director, guionista, productor y actor al mismo
tiempo… ¿por qué desarrollás todas esas tareas?
En Finoli pasa que
somos pocos y la verdad es que los ocupo de atrevido. No queda otra. Sí me
apoyo en amigos con experiencia para asesorarme en temas de realización, yo
estoy aprendiendo todavía para poder tomar decisiones y que todo salga de la
manera que yo las imagino.
¿Desgasta?
Pila. Si bien hay
otros guionistas, productores, desgasta porque Finoli se maneja sin plata. No
puedo llamar a alguien y decirle: “hacelo vos”. Si lo querés hacer, hacélo.
Se apoyan mucho en las redes sociales…
Tres años atrás
esto era difícil de sacar adelante. Lo hacemos porque existe Youtube, Facebook, y un montón de redes sociales que permiten mostrar lo que
hacemos. Cualquier persona que tenga ganas de hacer algo, lo tiene que hacer.
Las redes sociales, las series en Internet se están comiendo a la televisión.
La tele está empezando a quedar en el pasado y está bueno porque uno elige lo
que quiere ver.
A lo largo de las seis temporadas, en el elenco aparecen
ancianas, asiáticos, enanos, y figuras de renombre como Fabio Alberti, Alfredo
Caseros, Jorge Esmoris, Luis Orpi, Omar Gutiérrez, Núbel Cisneros, entre otros.
¿Cómo lograste convencerlos para que participaran de Finoli?
No tengo ni idea
-risas-. Yo los llamé y les dije, “mirá tengo esta idea”, les contaba la idea y
se prendían. Con Caseros fue especial porque
nos vio por Internet y nos llamó para que trabajáramos con él en
Argentina. A Caseros le gustó Finoli porque tiene mucho de lo que él hacía.
Entonces se sumó a Finoli. Alberti se sumó este año, viene todos los meses y se
queda dos días para filmar con nosotros. A todos los demás los fuimos llamando
y se prendieron.
En el caso de las ancianas, de los enanos, ¿vienen a ser
el prototipo de lo absurdo o son solo unos personajes más?
Me parecía rico
poder compilar todo tipo de cosas, de aportes. Es decir, gente que está
jugando, en ningún momento nosotros llamamos a la anciana para que se reían de
ella. La señora sabe lo que está haciendo y se divierte como uno más. Todos nos
ponemos en ridículo, todos nos divertimos, es un juego.
Empezaron en una radio comunitaria, luego pasaron a Internet y ahora llegaron a la televisión a través de Canal U, ¿era una de las
metas llegar a la televisión?
No, es casi un
accidente. Por un tema económico lo consideramos, pero si hubiera sido la meta
hubiésemos hecho un piloto y nada más. El objetivo siempre fue mostrar lo que
hacíamos. Igual salir en televisión es interesante. Lamentablemente hoy en día
se sigue creyendo que lo que no está en televisión no existe o no es serio.
Para mí era
rarísimo primero que nos llamara, nos invitara y nos prestara atención. Fue
raro. Es un tipo de una personalidad muy fuerte y al principio no sabés cómo
tomarlo. Aprendí mucho de él. Se sentó con nosotros, miró los videos y nos dio
consejos.
Para ustedes fue importante porque les sirvió como puente
para llegar a Argentina.
Sin duda. Hoy
trabajamos con gente como Fabio Alberti, Martín Garabal que sale por I-Sat, con
gente de Cualca.
¿Es cierto que tienen proyectado filmar su primer
largometraje?
Sí, creo que
empezamos en verano. Está todo planificado, salvo retocar algunas cosas del
guión. La idea base es muy como las películas de terror de los ´80. Van a
participar Alberti, Caseros, César Troncoso, mucha gente. El objetivo es llegar
al cine.
Entrevista publicada en Revista Free Time (Diciembre 2013).


No hay comentarios:
Publicar un comentario